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Tenemos la confianza al revés: Susana Serrano-Davey en el escenario de The Wonderful Women Movement en Cardiff, ante la diapositiva Be flowrageous

En pocas palabras: muchas mujeres con experiencia y talento se frenan ante un ascenso, una reunión con la dirección o hablar en público porque no se sienten lo bastante seguras. Pero la confianza no es el punto de partida. Trabaja tu competencia, encuentra el coraje para enfrentarte a tus miedos y, sobre todo, trátate con compasión. Eso es lo que te permite dar el paso aunque la confianza no esté.

Lo que me enseñó una sala llena de mujeres maravillosas sobre esa confianza que no dejamos de esperar.

La semana pasada di una charla en The Wonderful Women Movement, en Cardiff, a beneficio de GFS. Y me encontré una sala llena de mujeres maravillosas que compartían un mismo mal.

En estos encuentros, cada persona escribe en una tarjeta en qué le gustaría recibir ayuda, para poder ponerla en contacto con quien pueda ofrecérsela. Cuando leí las tarjetas, una palabra se repetía una y otra vez: confianza.

Tarjetas colgadas en las que las asistentes escribieron en qué querían ayuda, en The Wonderful Women Movement (Cardiff)

Después fui a hablar con las mujeres que las habían escrito, y la palabra empezó a tomar forma. Confianza para pedir un ascenso. Confianza para hablar en reuniones con la alta dirección. Confianza para presentarse al puesto que de verdad quieren. Confianza para hablar en público.

Tuve muchísimas conversaciones bonitas y, una vez más, conocí a personas increíbles, con una experiencia enorme y una trayectoria demostrada, que por alguna razón siguen sintiendo que no tienen suficiente confianza.

Susana Serrano-Davey con mujeres maravillosas en The Wonderful Women Movement en Cardiff

Me confirmó algo que pienso desde hace mucho: tenemos la confianza al revés. La tratamos como la entrada, como esa sensación que tenemos que tener antes de que se nos permita dar un paso. Y así seguimos infravalorándonos y dudando de si podremos llegar a lo que queremos.

¿Por qué esperamos a sentirnos preparadas?

Una de las mujeres maravillosas con las que hablé tenía una trayectoria sólida en el ejército y en el servicio de ambulancias. Se preguntaba si de verdad estaba preparada para el puesto número uno, y si debía siquiera presentarse.

Así que le pregunté: «¿Alguna vez te has encontrado en una situación difícil sin tenerlo todo resuelto y, aun así, diste un paso al frente y saliste adelante con un buen resultado?».

«Claro que sí», me dijo.

Claro que sí. Entonces, ¿por qué seguimos esperando a sentirnos preparadas, en lugar de confiar en nuestra capacidad de navegar lo que venga?

No necesitaba más confianza. Necesitaba el coraje de fiarse de lo que ya había demostrado, una y otra vez.

¿Qué puedes trabajar en lugar de la confianza?

Otra mujer maravillosa, que dirige una organización con mucho movimiento, me contó que a veces le cuesta pensar con claridad y transmitir su mensaje a la alta dirección. Mientras hablábamos, le sugerí trabajar dos áreas, y ninguna se llama confianza.

La primera es la competencia: practicar la comunicación. Le recomendé Toastmasters, a ella y a varias personas más de la sala. Dicen que la práctica hace al maestro. No es verdad. Pero sí te hace mejor.

La segunda es la relación que tiene consigo misma. Porque, inevitablemente, habrá muchos momentos en los que no nos sintamos seguras, y cómo nos tratamos en esos momentos lo cambia todo.

Competencia y compasión. Dos cosas que puedes trabajar hoy, sientas confianza o no.

¿Qué pasa cuando lo haces todo bien y aun así te sientes insegura?

Lo sé por experiencia. Ese día di la charla PechaKucha que llevaba semanas preparando. Había hecho todo lo posible por ganar competencia a base de práctica y entrenamiento. Encontré el coraje para subir al escenario y enfrentarme a mi miedo.

Susana Serrano-Davey en su charla PechaKucha Be flowrageous en Cardiff

Y aun así, bajé del escenario sintiéndome insegura. Porque no salió tan perfecto como esperaba. Porque no recibí tanta validación como me habría gustado. Y porque así son las cosas.

Lo que marcó la diferencia fue acordarme de ser amable y compasiva conmigo misma, como lo sería con cualquiera de las mujeres maravillosas que había conocido esa tarde. Eso es lo que me permite seguir mi camino sin dejar que la inseguridad bloquee el rumbo que sé que es el mío.

Competencia, coraje y compasión

Así que, a todas las mujeres maravillosas que andan por ahí, y a los hombres también: si mañana rellenaras una de esas tarjetas, ojalá no escribieras «confianza». Acepta que a veces la tendrás y a veces no, y escribe otra cosa.

Trabaja tu competencia. Encuentra el coraje para enfrentarte a tus miedos. Y, sobre todo, ten compasión contigo. Porque cuando lo haces, no necesitas esperar a la confianza. Puedes ser algo completamente distinto: flowrageous.

¿Te preguntas qué significa? Es lo que exploramos en comunidad en mi newsletter mensual: una pequeña comunidad que aprende a ser flowrageous en lugar de esperar a sentirse segura. Puedes sumarte aquí.

Quizá para eso sirve de verdad un movimiento como este: mujeres maravillosas que se recuerdan unas a otras que no hace falta sentirse preparada para estar preparada. Y me encantaría saberlo: ¿qué harías esta semana si dejaras de esperar a sentirte segura?

Susana Serrano-Davey con dos mujeres de The Wonderful Women Movement y su libro

Preguntas frecuentes

¿Por qué tantas mujeres capaces sienten que les falta confianza en el trabajo?

Porque hemos aprendido a tratar la confianza como un requisito previo. La experiencia y una trayectoria demostrada no encienden la sensación por sí solas, así que muchas esperan a sentirse preparadas antes de dar el paso.

¿Hace falta confianza para pedir un ascenso?

No. Lo que hace falta es una competencia que sigues construyendo, el coraje de actuar aunque sientas miedo y suficiente compasión contigo para seguir cuando no sale perfecto.

¿Cómo hablar con la alta dirección cuando no me siento segura?

Practica la habilidad (grupos como Toastmasters ayudan) y trabaja cómo te hablas en los momentos de duda. La práctica no te hace perfecta, pero sí te hace mejor.

Sobre la autora: Susana Serrano-Davey es ex directora financiera (CFO), con más de 25 años en el mundo corporativo. Hoy acompaña a líderes y profesionales como mentora, da charlas sobre confianza y autoconocimiento en el trabajo y es autora de La confianza está sobrevalorada.

Sigue leyendo: Las niñas ya no necesitan ayuda. ¿O sí? · ¿Qué es la autoconfianza?

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