En pocas palabras: la autoconfianza está sobrevalorada porque es una emoción: viene y va, aunque tu experiencia y tu talento sigan siendo los mismos. En lugar de esperar a sentir seguridad, trabaja cada día la competencia, el coraje y la compasión, sobre una valía que no depende de cómo te sientas hoy.
Cuando escribí este artículo, en 2020, decía que la confianza era imprescindible para progresar. Hoy, después de escribir un libro entero sobre ella, pienso diferente: la confianza está sobrevalorada.
No porque no sea agradable sentirla, sino porque la confianza es una emoción. Viene y va. Hay días en los que te sientes capaz de todo y días en los que la duda aparece sin avisar, aunque tengas la misma experiencia y el mismo talento que ayer. Si esperamos a sentir seguridad para dar un paso, muchas veces no lo damos nunca.
Lo que sí podemos trabajar cada día son tres cosas:
Competencia. Prepararte, practicar, aprender. No para sentir seguridad, sino para saber que tienes recursos aunque no lo sientas.
Coraje. Dar el paso con miedo. No hace falta estar al 100 % para actuar: el miedo no es una señal de que no debas hacerlo.
Compasión. Cómo te hablas cuando las cosas no salen como esperabas. Tu crítica interior va a aparecer; lo importante es que no tenga la última palabra.
Y por debajo de las tres, tu valía, que no depende de cómo te sientas hoy ni de lo que piensen los demás.
Una práctica que sigo recomendando: una libreta de reflexiones. Anota cada día algo que hayas hecho bien, aunque sea pequeño, y algo que hayas hecho aunque te diera miedo. No para inflar la confianza, sino para tener evidencias a mano el día que llegue la duda. Porque llegará.
Sentir confianza todo el tiempo no es realista, ni necesario. Atreverte a avanzar sin sentirla es, en sí mismo, un logro. Y cuando dejas de perseguir la confianza y te centras en tu competencia, tu coraje y tu compasión, ocurre algo curioso: puedes ser flowrageous.
¿Quieres profundizar? Lo cuento en mi libro La confianza está sobrevalorada y, cada mes, en mi newsletter.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la autoconfianza?
La autoconfianza es una emoción, así que viene y va. Hay días en los que te sientes capaz de todo y otros en los que la duda aparece sin avisar, aunque tengas la misma experiencia y el mismo talento que ayer.
¿Hace falta autoconfianza para tener éxito?
No. Si esperas a sentir seguridad para dar un paso, muchas veces no lo das nunca. Sentir confianza todo el tiempo no es realista ni necesario, y atreverte a avanzar sin sentirla ya es un logro.
¿Qué puedo trabajar en lugar de la confianza?
Tres cosas: competencia (prepararte, practicar, aprender), coraje (dar el paso con miedo) y compasión (cómo te hablas cuando algo no sale bien). Por debajo está tu valía, que no depende de cómo te sientas.
¿Cómo gestionar los momentos de duda?
Lleva una libreta de reflexiones. Anota cada día algo que hayas hecho bien, aunque sea pequeño, y algo que hayas hecho aunque te diera miedo. No para inflar la confianza, sino para tener evidencias a mano cuando llegue la duda.
Sobre la autora: Susana Serrano-Davey es ex directora financiera (CFO), con más de 25 años en el mundo corporativo. Hoy acompaña a líderes y profesionales como mentora, da charlas sobre confianza y autoconocimiento en el trabajo y es autora de La confianza está sobrevalorada.
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